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| Alberto Soler - Madrid - 8 de Octubre |
La verdad es que es muy difícil de explicar cómo fue el concierto...Todo comenzó bastante puntual, tan solo diez o quince minutos de retraso...Tras la espera, demasiado tensa para la mayoría, se apagaron las luces y en ese momento la gente comenzó a alterarse de sobremanera...El Primero en aparecer fue Mike Garson, el teclista que colabora con el grupo desde el MellonCollie, quien con sus arreglos acompaño la aparición del resto de la banda; claro está, el último en aparecer fue el icónico Billy Corgan, vestido con un traje blanco con falda y equipado con una acústica que le sirvió para la interpretación de los temas más tranquilos tales como to sheila, if there is a god, stand inside your love, ... y más. Luego comenzaron a tocar Glass an the ghost children: impresionante e imposible de contar...algo muy grande...Al final de esta canción Corgan desapareció y el resto de la banda inició una sesión improvisada; tras Corgan fue Iha el que se marchó y luego la sorprendente(en todos los aspectos) Melissa. Jimmi Chamberlin y el teclista fueron los protagonistas de la mejor parte de la interpretación improvisada que finalizó con un solo de batería que a todos nos dejó exhaustos. Segundos después apareció Corgan, ahora con un traje negro y la guitarra eléctrica....Todos sabíamos lo que se avecinaba...La interpretación de Glass theme solo se puede definir con una palabra: brutal, pero este adjetivo igual sirve para el set de canciones que siguió: Everlasting Gaze, Dross, Heavy metal Machine, Drown, Porcelina of the vast oceans, . Para darnos un pequeño respiro tocaron la ovada Tonight, tonight seguida por Disarm. Pero faltaba algo...una canción...ya se habían ido y la gente la esperaba, aunque no la tocaron hasta después de una poderosa versión de Cherub Rock: esa canción era I of the morning cuya interpretación se antojó épica, tanto por su duración de más de ocho minutos como por la energía desprendida en ella. No nos engañaron al volver a desaparecer...todos queríamos más...así que nos obsequiaron con la acústica 1979...con Chamberlin a la guitarra!!!. Ahora si que había acabado el espectáculo, pero Corgan y su equipo se quedaron un buen rato bromeando con el público, saludando, etc...todo aquello que no nos esperábamos del excéntrico líder del grupo. Y hasta aquí lo que aquello fue, pero está claro que hay muchísimas cosas que son imposibles de transmitir...las emociones que aquella atmósfera emanaba. Es inolvidable. También se me queda en el tintero el explicar lo referente al show, las bromas, variaciones en la interpretación, efectos de luz... Sinceramente, había que estar allí. Espero al menos que los que no habéis podido ir os haya servido esto de algo para haceros la idea de lo que fue.
Otra cosa quiero destacar antes de despedirme, prestad atención: para los que fuimos a ver el concierto, aquello era algo muy especial, irrepetible, único...pero para la banda, si embargo, era algo rutinario por así decirlo...Por ello hay que reconocerles el mérito de estar dos horas y cuarto tocando sin descanso, veintiséis temas, ... y eso cada noche dando el máximo a la gente que va a verlos como algo especial, con ilusión y no decepcionarles. Eso demuestra la profesionalidad del grupo y sobretodo el hecho de que en verdad disfrutan haciendo su trabajo.
Bueno, sin más me despido, saludos a todos.
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