ALBERTO RAMIREZ
Concierto de Smashing Pumpkins,
San Sebastián/Donostia, 12 de Octubre de 2000...
Quizá una noche pefecta para asistir a mi, pese a ser un gran seguidor,
primer concierto de los Pumpkins... Un día nublado y triste, la inminente
lluvia nos amenazó durante todo el camino hasta el velódromo donde
se celebrará el concierto, y el corazón encogido ante la certeza
de que, seguramente, será la única vez en mi vida que tenga la oportunidad
de verles en directo...
Un marco perfecto, el ambiente lóbrego
del velódromo aun más denso si cabe por efecto del humo de los cañones,
media hora de espera, y entonces todo empezo...
Se apagan las luces del velódromo, se
encienden las (magníficas) del escenario, y toda la banda entra en tromba,
Billy con su traje de cuero negro, James con un impecable smoking blanco, Billy
y su camiseta sin mangas de cachitas de gimnasio y Melissa, oh, Melissa! angelical,
casi etérea, aferrada al bajo...
Sin ningún preámbulo, Billy arranca
con el poderoso riff the "The everlasting Gaze" y todos estallamos,
da igual que la acustica sea horrible, que el bajo este demasiado alto y apenas
se oiga al resto de la banda... apenas recuerdo el resto del concierto con detalle
ni el orden de las canciones, que fueron desgranándose sin pausa: Cherub
Rock, Today, If There Is a God, Porcelina, Stand Inside Your Love (versión
acústica, lo único que no me llenó del concierto) Bullet
With Butterfly Wings, la version de Never Let me down Again... y el momento cumbre
del concierto, cuando Billy, solo con la guitarra, toco seguidas Tonight Tonight
y Disarm... se vieron lagrimas...
En resumen, hubo tiempo para todo, para disfrutar
con las canciones mas conocidas, de las mas intimas, desconcertarnos con las versiones
mas desconocidas o las del Machina 2 q casi nadie habia oido todavia... el ambiente
fue, si tengo que definirlo en una sola palabra, solemne, todos sabiamos a lo
que habiamos ido aquella noche, a dar nuestra mas sincera despedida al mayor grupo
que jamas pasara por nuestras vidas...
Como esto es una cronica y no un panfleto, si
he de ser sincero dire que la hora y media que toco el grupo fue, a todas luces,
insuficiente, que no hubo ningun bis y que la acti eltud del grupo fue, cuando
menos, distante (Billy nunca se dirigio al publico, James paso todo el concierto
ensimismado con su guitarra, y Jimmy, aunque inconmensurable a la bateria, no
fue capaz de transmitir toda su fuerza (en parte debido a la ya citada horrible
acustica) la unica q se salvo fue Melissa, que con sus contoneos, sonrisas lascivas
y morbosos gestos, puso en pie de guerra a toda la concurrencia masculina... ;)
Salimos del Velódromo en cierto modo tristes,
sumidos en esa extraña sensacion que te invade cuando te das cuenta de
que una pagina de tu vida pasa y hay cosas que terminan y ya nada nunca volvera
a ser igual...
"Cos all things must surely have to end
and great loves will one day have to part..."
|